“Cara de paisaje”, término difundido en Velo de Vainilla.
Las que me siguen desde hace algunos años, de todas maneras se deben acordar de mis explicaciones por Instagram Stories, de dichos como “cara de paisaje y vida que sigue”.
Pero, para quien no sabe de qué rayos estoy hablando y quiere paz frente a los disparates escuchados, lee con atención este artículo:
1.Nace una cara de paisaje
A estas alturas de ser adultas ya sabemos que la vida tiene sufrimiento, contrariedades, dolor y adversidades.
La vida tiene varios momentos incómodos sobre los cuales debemos aprender a vivirlos con integridad y sobrellevarlos con arte.
*Aprovechando para recordar que mi clase «Paciencia: la virtud que abrirá el camino» pronto será regrabada y estará disponible»*
También debes saber que existe el Bien y el Mal, los vicios de carácter y las personas inmaduras.
Y que tenemos libertad.
Libertad para escoger hacer el Bien, para negarnos a nosotras mismas y así no sucumbir a los sentidos más primarios, sino buscar vivir según algo más alto y que en ese camino encontramos una felicidad más completa.
*Ojo: en todas estas líneas de arriba y en este artículo estoy hablando de sacrificios siempre dentro de la normalidad. No estoy sugiriendo que se nieguen a sí mismas como una forma de omitirse y despersonalizarse. Así como cuando hablo de sufrimiento y contrariedades, estoy hablando dentro de los límites de la normalidad y no disminuirse a soportar cualquier tipo de abuso.
La vida adulta es eso: vivir y toparse con personas que muchas veces:
-Van a hablar sin pensar bien en sus palabras
-Van a querer usar un pasivo agresivo solo por el gusto de hacer sentir mal al otro o simplemente porque es así como han aprendido a comunicarse
-Van a cometer un error y decir algo desubicado.
-Van a opinar cuando no se pidió ninguna opinión
Y muchas veces esto sucederá en un ambiente descontraído como en una reunión, en un almuerzo, en un domingo familiar o en el coffee break del trabajo.
Y muchas veces la respuesta será la cara de paisaje.
2.La cara de paisaje en la práctica
La cara de paisaje es una demostración visible de autocontrol: de saber leer la situación y tener la entereza de continuar ahí y de no caer en querer debatir por pura emoción.
La cara de paisaje es, más bien, una demostración de gentileza y calma tanto por fuera como por dentro.
¿Gentileza con quien? Sí, con esa persona que te hizo una pregunta totalmente fuera de lugar y gentileza contigo misma también.
La cara de paisaje es la respuesta a las innumerables situaciones en las que simplemente no vale la pena entrar en la argumentación o al debate de un tema.
Esto por la simple razón de que la situación no es la adecuada para argumentar o debatir.
Además, cuando una persona quiere debatir tiene que estar dispuesto a escuchar los argumentos del otro.
En la mayoría de los casos, cuando alguien lanza un disparate digno de responder con cara de paisaje, esa persona no quiere escucharte con atención.
Sin embargo, habrá situaciones en los que sí, una tiene que contestar, pero por experiencia te digo que estas situaciones son pocas.
3.La postura que habla y enseña más que los mejores argumentos
La postura, una mirada segura, decidir contestar con silencio o, mejor dicho, con cara de paisaje, también es posicionarse.
Cuando no pisas el palito de la desestabilización emocional y mantienes la postura, tu postura habla bien fuerte y claro.
Tu postura inspira respeto y confianza, y la otra persona crea una mejor imagen de ti.
Y, como sabemos, el respeto se gana, no se impone.
Yo sé que al comienzo se puede sentir como batallas perdidas o como una injusticia que pulsa.
Para eso te digo que leas otra vez la primera parte de este artículo y que poco a poco te empeñes en leer bien la situación.
Sinceramente creo que muchas de las cosas dichas no son personales y con la finalidad de atacar mediante palabras, sino que son mal dichas y poco pensadas.
“Pía, ¿Y si realmente estoy sufriendo de un pasivo agresivo?”
Esto es algo para analizar de forma individual y tal vez en otro artículo.
Pero, de forma súper general creo que una conversación privada en otro momento con tiempo y disposición puede hacer bastante más que una respuesta dicha de forma emocional a una persona que no te quiere escuchar en un momento que no es el adecuado.
Por eso comienza por dentro, reflexiona lo que te he dejado aquí y pon en práctica la cara del paisaje.
4.¿Cómo es la cara de paisaje?
Imagínate que estás en una reunión familiar, con amigos y alguien que no conoces o que conoces y sabes que es medio inoportuno; en medio de una conversación en grupo dice:
“Y ahora que por fin se casaron, ¿Para cuándo los hijos? ¡Se están demorando!”
“¿Y la parejita? ¿Para cuando? ¿No quieren tener más hijos?”
«¿Ustedes tienen plata, porque no tienen más hijos? ¡No sean comodones!»
“Ah, entonces no haces nada, solo estás en la casa cuidando de tus hijos”
“¿Qué tu hijo todavía no habla Latín? Leopoldo con 5 años ya era fluente en griego”
Escuchas el disparate y es como si las palabras pasaran a través tuyo mientras vas asintiendo con la cabeza, mantienes tu mirada de persona interesada en el asunto y buena postura: hombros rectos, espalda relajada, manos adelante.
Le digo cara de paisaje porque es como si estuvieras viendo un paisaje que no te afecta.
Y como si la otra persona estuviera viendo un paisaje que no cambia.
Muchas veces la persona que dice el disparate sigue conversando y no espera a que respondas.
Porque lo dice por decir, porque no logró aguantar su lengua y es como si necesitara seguir hablando.
Pero, si insiste una respuesta, es simplemente da una respuesta vaga como
“Ah, no sé”
“Sí…”
“Qué bueno…”
Cambias de asunto y continúas la conversación con otra persona.
Tu postura, tono de voz y gestos van hablar muy alto dando el límite de que ahí acabó el asunto.
Cuando ven a una persona que emana seguridad en sí misma, elegancia, postura. Cuando se ve a una persona que sabe estar, es difícil que se quiera pasar un límite de este tipo con ella.
Reuniones, convivencias, encuentros, siempre van a haber; trata de ir preparada en el sentido de hacer un ejercicio de imaginación y pensar en los asuntos que podrían ser tocados, preguntas que te podrían hacer, cómo contestarías, cómo te presentarías y ve con temas de conversación adecuados para esa reunión.
Ese ejercicio previo minimiza el impacto de algún disparate dicho, porque sí, aunque dicho sin intención de ofender, también pueden doler.
5.Mea culpa: ¿Yo misma me he colocado en esta situación?
La postura que llevas, los temas de conversación que decides colocar sobe la mesa, las discusiones que decides participar, opiniones, tu tono de voz y hasta tu ropa, todo esto puede contribuir a que una persona se sienta en confianza o no para preguntarte algo que no es necesario o para comentarte un disparate.
De manera general, la mayoría de veces no vas a tener que decir explicitamente que no comentas sobre asunto o que no te pregunten sobre tal cosa, sino que es la propia autoridad que emanas la que va a colocar el límite.
*en este Reel de Instagram hablo de la diferencia de autoridad y autoritarismo
Si anteriormente tu misma te presentabas a las reuniones con una postura de fragilidad, un tono de voz que parece pedir permiso para hablar o tu misma colocabas asuntos que en su época no te fastidiaban y hoy sí; puede ser que ese antecedente te haga blanco de preguntas y comentarios incómodos.
A todo esto yo le llamo el arte de saber estar. El arte de saber conducirse en la sociedad.
Haz una reflexión, pero una reflexión gentil para que puedas ver claramente qué puntos podrías mejorar.
Como anécdota, me acuerdo que hace un tiempo una seguidora me escribió quejándose que su suegra siempre le quiere enseñar cómo cuidar a su propia hija.
El mensaje que esta seguidora me mandó era lleno de palabras en diminutivos y con una cantidad innecesaria de emojis azucarados.
Al instante pensé “ella misma se debe presentar de una forma tan insegura que abre la puerta para que le digan cómo hacer las cosas”.
6.La literatura es tu aliada
Es imposible pensar en imaginar todas las posibles situaciones dignas de cara de paisaje y prepararte para ellas.
Pero, hay un recurso basiquísimo que te da repertorio, imaginación y juego de cintura: leer.
El último libro que leí fue “Quédate conmigo”, de la nigeriana Ayobami Adebayó.
A la personaje principal, Yajide, un día cualquiera le presentan a la posible 2da esposa para su marido.
¿Qué haces? ¿Cómo respondes? ¿En qué situación esto es aceptado?
Ayobami me presentó una cosmovisión de mundo que era totalmente ajena para mi y gracias a eso hoy me siento más capacitada en empatía con situaciones tan raras, pero comunes en otras sociedades.
Yajide pasa por unas situaciones que jamás en mi vida me hubiera imaginado y las describe con una crudeza poética que parece que hubiera arrancado las palabras que no sabría que pensaría en esos momentos.
Jane Austem es otra master duster en situaciones incómodas y caras de paisaje.
Todas sus protagonistas son mujeres inteligentes, situaciones complicadas, mucho humor inglés y repertorio.
Pero, personalmente, el «el manual» de la vida es de la pluma de Fiódor Dostoiévski.
Comenzando que el hombre vivió unas 100 vidas en una sola. Sufrió el dolor desgarrador de perder a hijos y esposa, de convivir con los peores criminales de Rusia y pasar hambre de solo tomar té mientras escribía «Crimen y Castigo».
Y lo que no falta en los libros de Dostoiévski son intrigas familiares y desencuentros.
Una verdadera fuente de repertorio para dominar el arte de la cara de paisaje.
Actualmente estoy leyendo en dosis homeopáticas «Los hermanos Karamazov». ¡Qué libro!
Leer te va a ayudar a darte cuenta que no solo a ti te pasan estas cosas.
Lo que no quiere decir que sea aceptable escuchar disparates. Muchos de ellos duelen.
Mi punto es que leer te quita del centro de referencia.
No es solo a ti.
Te da imaginación, te da empatía. Leer te fortalece como persona y te vuelve más audaz porque, no hay de otra, leer es como que tu cerebro vaya al gimnasio.
Y por último, es necesario ponernos del otro lado: ¿Será que yo en algún momento he sido la persona que deja en una posición de vergüenza a otra por mis comentarios sin pensar o preguntas curiosas?
Ir “armadas” a la reunión es también saber dominarnos y no caer en estos momentos de invalidar la privacidad de la otra persona.
¿Habías escuchado de la cara de paisaje?
¿Has tenido una experiencia donde la usaste?
Sigamos conversando en los comentarios.
Un abrazo y hasta el próximo artículo.
María Pía
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6 comentarios. Dejar nuevo
Pia! Gracias por compartir! Últimamente trato de recordar: Si yo no me tomo en serio a mí misma, los demás, cómo podrían hacerlo? Creo que también es un tema de madurez, porque quisiéramos que todo sea responsabilidad del otro, cuando también hay que hacer nuestra parte (como mencionas en el Mea culpa). Me pregunto si siempre ha habido esta resistencia a madurar o si es algo de esta época? Me viene a la mente un término que escuché hace un tiempo, la adultescencia (De adultez+adolescencia) Lo habías escuchado? Creo que se viene normalizando la adultescencia, el adulto que no asume responsabilidades ni se toma en serio a sí mismo. En fin, me encantaron los tips, a ponerlo en práctica! Un abrazo, Pia, que te mejores!
Pia! Que lindo recibir tu newsletter y que tema importante! Pensé que te habías ido de IG! Cuando quiero ver el reel de autoridad me dice “user not found”. Me pasa solo a mí o dejaste IG y te quedaste solo por acá?
Hola Vanina,
Qué linda, gracias!
Estoy bien off de Instagram para recuperar la acción aquí en mi blog y dedicándome a relanzar mis clases.
Acabo de probrar y sí puede ver el Reel que está en el link. Me dices si lo puedes ver! Tal vez fue un problema momentáneo en Instagram.
Te mando un abrazo!
Hola a todas!
Este artículo es oro sobre azul,
como dicen los portugueses.
Particularmente será um verdadeiro desafio haver uso de esta herramienta.
Me he descubierto como una Mujer que utilizo muchas formas de expresion utilizando justamente la cara. En mi tierra se llaman “muecas”.
Lo cierto es que hace menos de un año recibí un reclamo de un cliente porque le “torci los ojos” cuando le daba una solucion a su problema. Muy honestamente, no sabia que lo hacia, pero este evento en mi jornada laboral me hizo un llamado de atención: ten cuidado con tus expresiones!
En este sentido, cuando me ha tocado vivir preguntas incómodas, he optado por no responder pero sin contacto visual o cambiando de dirección en el lugar que estoy porque me cuesta inmenso no responder y contener mis expresiones.
Este tema viene a mi encuentro para tratar de incorporarlo en mi cotidiano.
Así como incorporé el habito de arregalarme y maquillarme todos los dias, gracias a ti Pía.
Santo dia de Corpus Christi
Hola Pía! A todas mis amigas comento la famosa «cara de paisaje». Me encantó esa expresión cuando te la escuché por primera vez. En Argentina tenemos una frase de una conductora icónica de TV que siempre dice: «cómo te ven, te tratan. Si te ven mal, te maltratan». Todo habla de nosotras: la postura, los gestos, el lenguaje. Que importante tomar conciencia de esto.
Coincido en que la lectura nos abre un mundo de posibilidades y de imaginación que facilita luego nuestro desenvolvimiento en la vida real frente a estás situaciones que todos deben enfrentar.
Maria,
Qué frase la de la presentadora! Me la imagino tal cuál diciéndola en la TV.
Y lleva mucha razón. Claro que se espera que no nos quedemos en el prejuicio de la apariencia, pero ese prejuicio existe y justamente el juicio personal debe estar alimentado de un buen criterio y ese criterio lleno de cosas sustanciosas.
Y sí, la postura, tono, gestos hablan altísimo! Es cuestión de reconocer esa verdad, colocarla en el lugar que le corresponde y darle la atención que le corresponde.
La lectura siempre será una aliada!
Gracias por tu comentario, María!