Pareja triste

“Pía, necesito consejos sobre cómo lograr controlar mis enojos.

Me están causando problemas en mi relación.”

 

Esta pregunta me la hizo una seguidora. Al responderla públicamente en mi Instagram, unas 3 seguidoras más me contaron que para ellas también estaba siendo un verdadero desafío esto de controlar los enojos en su matrimonio.

Y como dicen que detrás de cada pregunta hay 10 similares…

En el 2015 el título de un artículo de ACI Prensa me llamó la atención porque decía: «Esta es la principal causa de que está destruyendo los matrimonio».

Entré pensando que la respuesta sería la falta de confianza, buen diálogo, planes diferentes o algo así.

Pero no, la respuesta fue el enojo.

El enojo era lo que estaba destruyendo matrimonios año a año.

Me sorprendió. No lo esperaba.

Hice un análisis veloz de mi matrimonio y sí, ¿Qué es lo que más va llenando el vaso de discusiones? El enojo.

El Padre Morrow, teólogo moral y autor del libro “Overcoming Sinful Anger” (Superando la ira pecaminosa), había dado en el clavo.

 

“Los enojos son un veneno. Es extremadamente importante que la gente se dé cuenta de que la ira y los enojos pueden ser algo serio, especialmente si cuenta con arrebatos mayores que dañan a otras personas”

 

Si has identificado este problema en tu matrimonio, por favor sigue leyendo.

 

1. Los enojos son un veneno sutil

Este tema tiene íntima relación con el artículo sobre servir a tu esposo en el matrimonio.

Luego entra a leerlo o entra ahorita y regresa.

Los enojos, como comenta el Padre Morrow, en la mayoría de los casos son arranques de rabietas, de falta de paciencia, de dejarse llevar por el primer impulso que se siente: ira.

Sí, los enojos, en la mayoría de matrimonios, son sentimentales y no racionales.

Por eso son un veneno: porque se van colando en el matrimonio a través de situaciones tontas como el típico “¡Estoy harta que dejes la tapa del inodoro abierta!”.

Poco a poco esto se transforma en: Estoy harta que dejes la tapa del inodoro abierta + acto seguido agarras la tapa y con fuerza lo cierras, demostrando así lo molesta que estás.

Imagínate que esto ocurrió en la mañana y justamente en un día que tenían el cumpleaños de tu sobrino.

Ambos comienzan el día enfadados, se dicen palabras que solo degradan uno al otro y nada tiene que ver con la solución del gravísimo problema.

Van al cumpleaños y con las justas se miran. Se van a casa juntos y a dormir completamente distanciados.

Y así de simple el enojo comienza a hacer su magia.

Si has dejado que un evento como ese cale tanto en ti para reaccionar de esa forma, ¿Cómo vas a reaccionar con temas que realmente merezcan una postura firme?

 

¿Viste lo rápido que escala un enojo?

Son solapados. Se meten a través de lo básico, trepan y trepan hasta que estar enojada sea tu estado natural.

Hasta que estar enojados es el clima que se vive en su hogar.

Y te conviertes en una policía cazadora de enojos.

 

2. El enojo y la inmadurez

Te lo digo así de frente como cuando yo misma lo leí hace un tiempo: el enojo constante y por cualquier cosa con reacciones esdrújulas está muy ligado a la inmadurez.

Inmadurez porque te estás dejando vencer de primera, sin poner ni una resistencia al primer impulso de ira (qué feo usar esa palabra, ¿No?), que sientes y la dejas correr.

La inmadurez hace que no acepte que pueda haber algo que sea hecho de una forma diferente (y no me refiero a dejar la tapa del inodoro abierta).

Aquí ya voy a otro tipo de situaciones en la que tu puedes estas muy bien acostumbrada a que se hagan de determinada forma y no permites que se haga de otra.

Inmadurez en las reacciones e inmadurez en aceptar otras formas de hacer algo.

¿Sabes quién está permitido de reaccionar con esa madurez?

Un niño de 4 años.

Un niño suele ser exagerado en sus reacciones porque recién está descubriendo y entendiendo el mundo y al mismo tiempo está entendiendo sus propias reacciones.

Por eso cuando se enojan por algo, que para un adulto no tendría importancia, hacen una rabieta de aquellas.

Tal vez tú que me estás leyendo puede que trabajes para una empresa. Te pregunto: ¿Tendrías una reacción así en la oficina?

O en medio de una reunión en tu casa: ¿Irías a gritarle a un invitado por dejar la tapa arriba?

Imagino que no.

Confianza no significa permiso para disparar el primer impulso. La intimidad de tu hogar no es sinónimo de «me comporto como me venga en gana».

Eso, una vez más, es inmadurez.

Es tan injusto y triste porque el enojo va justamente con la persona que más amas y con quien has prometido pasar el resto de tu vida.

 

3. Cómo revertir esta situación

El tema es extenso, que daría para rato, pero 2 cosas para comenzar a cambiar:

– Lee el post sobre servir a tu esposo

– Decide madurar.

Decide hoy mismo madurar.

Comienza haciendo un análisis de lo que te enoja con frecuencia, de tus reacciones y de las consecuencias.

Mira cara a cara cada situación.

Te va a dar un poco de verguenza, pero es importante.

Luego, toma la decisión de que la próxima vez que suceda, no vas a reaccionar con ira.

Vas a domarte y decidir reaccionar de otra forma más inteligente y madura.

No es fácil. Te vas a dejar llevar una que otra vez, pero ya comenzaste y sobre todo, ya estás teniendo conciencia de tus reacciones.

Ten presente que eres capaz de dominar tus impulsos y dejar de actuar por mero sentimiento.

Si no fuéramos capaces de esto, todos estaríamos perdidos.

Si solo me dejara llevar por mis impulsos comería hamburguesa con papas fritas todos los días. Es lo que quisiera, pero no es lo correcto así que no lo hago.

¿Ves cómo a diario eres capaz de dominar tus impulsos? Este es uno más y controlarlos es es madurar.

Mira, madurar es como podar las ramas de un árbol: para que dé buenos frutos y crezca bien hay que cortar lo que no sirve.
Cortar duele, es un proceso que incomoda, pero ahí está el crecimiento.

Y así van a ver su matrimonio florecer.

Comienza ya mismo a deshacerte de tu inmadurez y desafíate que eres capaz de dominarte y reaccionar con una actitud adecuada.

No permitas que el enojo acabe con tu matrimonio.

 

Ahora te toca a ti

Sé sincera y dime: ¿Eres de las que te enojas con frecuencia y tienes reacciones exageradas y luego te arrepientes?

¿Cómo esto ha afectado tu relación o tu matrimonio?

Quiero saber qué te ha parecido este artículo y si te gustaría que siga tocando este tipo de asuntos. Tus comentarios y feedbacks son súper importantes porque orientan el contenido que te traigo aquí, así que si puedes ayúdame a un ratito 😉

¿Te esperabas que el enojo sea el causante principal de las separaciones de los matrimonios.

¡Te leo!

Te mando un abrazo,

María Pía

70 comentarios. Dejar nuevo

Hola Pía!

Que lindo leerte nuevamente. El tema me parece muy genial. Siempre he considerado que las mujeres tenemos diversos factores que generan que nos volvamos mas «sensibles» ante cualquier situación; por ello, es muy importante aprender a manejar los arranques de ira.
Una vez oí que para pelearse se necesitan dos; y, desde aquella vez debo reconocer que he callado mil veces y me ha ido mucho mejor.
Otro de los «tips» que tengo, es tratar de tener la mente fría (antes de decir algo de lo que luego me puedo arrepentir)… así que cuando siento que algo me está empezando a molestar mucho, me voy a dar una vuelta o escojo algo para ver … en fin, algo que distraiga la mente y me calme.

Finalmente, siempre que miro a mi novio (y estoy incómoda con él por algún motivo), pienso en todo lo bueno juntos y trato de llenarme de todos los buenos recuerdos… y de pronto, la ira va desapareciendo 🙂

Mil gracias por absolutamente cada detalle en esta publicación.
Y un mega abrazo para ti y Lucas!

María Pía Moreno Vásquez
23 enero, 2020 7:35 PM

Andrea,

¡2 consejos excelentes!

Quien me diera poder practicarlos siempre, en todo momento. Pero, así vamos, con ánimo y alegría, con voluntad en crecer en la virtud y cuidar de nuestro matrimonio.

Como decía en un comentario anterior la frase del poema de Adélia Prado: «De vez en cuando Dios me quita la poesía y veo piedra donde solo hay piedra». Es lo que dices al recordar porqué amas a tu novio.

La piedra sin poesía es solo piedra. Con poesía se convierte en una figura, en un elemento de figurativo, en parte importante de una historia. Sin poesía, no es nada de valor.

¡Gracias por comentar!

Rossemary Schaeffer
23 enero, 2020 6:36 PM

Sin duda un tema tan necesario de abordar hoy en día.
Lindo artículo Pía! ♡

María Pía Moreno Vásquez
23 enero, 2020 7:32 PM

Concuerdo totalmente, querida Rossmery.

¡Un abrazo!

María Pía Moreno Vásquez
27 enero, 2020 1:31 PM

Sí, muy necesario, querida Rossmery!
Un abrazo!

Andrea Villarruel
23 enero, 2020 6:39 PM

Querida María Pía me encanta leerte y la manera de encarar las cosas! Creo mucho en las Diocidencias! Tu me entiendes…tu post llego como anillo al dedo! Es tan importante gestionar los sentimientos e impulsos! Gracias por ser luz! Aunque no estoy de novia me ayudas tanto a podarme para ser mejor…

María Pía Moreno Vásquez
23 enero, 2020 7:31 PM

¡Me alegra muchísimo, querida Andrea!

Claro que sí, las Diocidencias; la propia Providencia usándonos de instrumento.

Ánimo, que cuando se comienza a entrar en el camino de la virtud, de decidir crecer en la virtud, muchas veces terminamos viendo lo imperfectas que somos. Eso no es nada más de un síntoma de madurez, de claridad. Ahora con propósito y alegría a mejorar ❤️

muy cierto Pía ! es algo que en nuestro matrimonio intentamos siempre evitar. Muchas veces nos sirve no decir nada en el enojo y luego intentar explicarlo en palabras más tranquilas. Hemos conversado mucho y coincidimos que aveces en un arranque de enojo se puede quebrar algo o herir a la otra persona. También nos sirve intentar romper el hielo, el orgullo no lleva a nada, quedarse enojadx para sentirse el más «fuerte»en la relación no aporta. Con un abrazo o una broma se puede romper el hielo para dar pie a una conversación de adultos 🙂

María Pía Moreno Vásquez
23 enero, 2020 7:29 PM

¡Eso mismo!

En más de una oportunidad es mejor no decir nada en el preciso momento que sentimos que algo nos afectó. Es ir dominando los impulsos con práctica y perseverancia. Es ver más allá de lo que me fastidió y ver a mi esposo, al hombre que más amo, a quien sirvo de corazón a quien quiero ver genuinamente feliz.

Es como la frase de Adélia Prado: «De vez en cuando Dios me quita la poesía y veo piedra donde solo hay piedra».

El enojo tiene el poder asolapado de eso, de quitarnos la poesía en el matrimonio

Hola Pía, me alegra muchísimo volver a leerte. Gracias por compartir estas reflexiones. La verdad es que ayudan mucho a pensar o a recordar cosas que en su momento con mucho entusiasmo aprendí y que las puedo dar por sentado… Pero que si no te detienes un momento en el agobio del día a día no caes en la cuenta.
Es muy cierto lo que decía aquel artículo sobre el enojo y creo que a veces tenemos ese chip tan metido que si no nos analizamos un momento no nos damos cuenta. Yo he sido así en algún momento y aún mucho por controlarme en el día a día (hasta en pequeñas cosas) pero estoy convencida que todo lo BUENO -y el matrimonio, la familia, que duda cabe de que lo es realmente- atañe cierto sacrificio y, en ese sentido, creo que merece la pena seguir luchando por no reaccionar por impulso. Recuerdo mucho que un sacerdote en su día me aconsejó diciéndome que para que haya discusión siempre se necesita de al menos dos personas y que normalmente quien «controla» que no llegara a haberla era quien respondía ante quien, en principio, iniciaba la discusión. Me hizo pensar… Y es que muchas veces una buena reacción, con paciencia o tomar las cosas más deportivamente cuánto pueden hacer y cuántos malos ratos pueden ahorrarnos.
Espero puedas seguir escribiendo de estos temas. Que sinceramente ayudan mucho!

María Pía Moreno Vásquez
25 enero, 2020 1:39 PM

Muy feliz que te haya gustado este artículo, Ana María!
Pienso que la educación que hemos recibido ha sido tirada más hacia el lado de formarnos como profesionales. Para la carrera: tener cometencias que nos diferencien y nos resalten y se ha dado por sentado la formación humana: el caracter, la fuerza de voluntad, el honor, el aguante (Leía esto en un libro sobre educación)

Y realmente creo que es así. Somos una generación inmadura en relaciones personales. Creemos que nos deben todo y cuando caemos en cuenta que no es así, duele y al mismo tiempo hay sentido.

Sigamos luchando contra nosotras mismas para no dejarnos ganar por nuestros primeros impulsos!

Me encantó, es tan real. Pero creo importante mencionar el hablar. Si bien podemos madurar y controlar nuestros enojos creo importante llevarlos a la mesa durante una conversación seria con nuestra pareja. No para discutir, sino hablar y hacernos entender con amor que ciertas cosas nos molestan o incomodan y darle la oportunidad al otro de ayudar a que nos sintamos más cómodos. Al final creo que es trabajo en equipo.
.
Mi anécdota : Te cuento que mi esposo y yo tuvimos nuestro primer «enojo de casados» por la cama. Nunca habíamos compartido la cama con alguien (y creo que es una de esas cosas que ni piensas que vas a afrontar porque parece muy tonto) resultó que mi esposo adora enrollarse con la colcha (verano o invierno) literal se enrolla jajajaja mi primera semana dormí malisimo, imaginate agosto EN LIMA, me congelé, me enfermé… Hasta que el último día regrese super molesta a casa y dije basta! No puedo dormir así 😂 cuando mi esposo me escuchó se empezó a reír….
Claro, él ni enterado porque yo me aguanté todos esos días por no molestarlo…. Solución….. En invierno él tiene su propia colcha jajaja así dormimos felices.

María Pía Moreno Vásquez
25 enero, 2020 1:42 PM

Gracias por comentar, Erika!

Por supuesto, hablar con prudencia y respeto en el momento adecuado es importantísimo. Lo que quería enfatizar en mi artículo es no tomar la confianza que se tiene en el matrimonio para hablar por hablar y así hacer daño.
Es un ejercicio diario que estoy segura que con compromiso y buena voluntad se alcanza. Es una constante de caerse y levantarse.

PD: Qué graciosa tu anécdota! jajaajaj

Paola Hashimoto
23 enero, 2020 7:58 PM

Excelente post Pia! Que lindo leerte nuevamente 🙂
Me gustaría que tengamos mas posts sobre este tema, un abrazo para ustedes!

María Pía Moreno Vásquez
25 enero, 2020 1:43 PM

Lo máximo, Paola!
También extrañaba compartir y conversar con ustedes.
Voy a seguir trayendo estos temas 😉

Un abrazo!

mayra gonzalez
23 enero, 2020 8:23 PM

Excelente artículo Pía, algunos casos que conozco el enojo es ese enemigo oculto al que le vas dado cabida y una vez entre a tu casa y/o relación y no sepas cómo sacarlo te puede traer grandes consecuencias.
Llevo 8 meses de casada y nunca me había disgustado con mi esposo, ni siquiera de novios, este fin de semana ocurrió un episodio en el que yo me disguste, estaba cansada, era tarde, el estaba por fuera y yo debía ir por el, fui por el callada no le pregunté cómo le fue, llegamos a casa sin promunciar una palabra y me acosté, el se dio cuenta que estaba enojada. Al siguiente día al analizar lo que había pasado decía; no es adivino para saber que estaba cansada y tenía mucho sueño, una de nuestras reglas es no suponer y yo decía que el debía de suponer como estaba yo. Al día siguiente todo normal, me escribió una carta ahora yo tengo mucha pena y no se que responderle. Gracias a Dios se controlar mis impulsos y no dije ni una palabra de la que me hubiese arrepentido después. Abrazos Pía

María Pía Moreno Vásquez
25 enero, 2020 1:47 PM

Es una constante de caerse y levantarse siempre con un fuerte propósito de enmienda. Hasta que un día, con ayuda de Dios, conseguimos negarnos a nosotras mismas y donarnos.

No te sientas mal, en el camino de ser una mujer virtuosa vas a ver con más claridad tus defectos que, en realidad, siempre estuvieron allí. Solo que ahora los notas porque los quieres mejorar.

Pídele perdón a tu esposo por como lo trataste ese día y vida que sigue. Pedir perdón es algo hermoso. Ánimo!

Hola Pía, qué buen post! Tienes toda la razón, y muchas veces también es el orgullo y el no querer aceptar que te equivocaste. A mí me pasa tener ese tipo de reacciones por cosas súper tontas, y es difícil controlarlo, pero poco a poco, como dicen, madurando, lo vas manejando. Me ha gustado mucho y espero más post de este tipo, gracias!!

María Pía Moreno Vásquez
25 enero, 2020 1:51 PM

Así es, querida Paula

Comienza con un enojo, que a veces hasta una puede tener razón: estoy molesta porque no tuve tiempo para almorzar y mi esposo me pide que salga ahora a hacerle un favor porque se olvidó el cargador de su laptop para una presentación que tenía en el trabajo.

En ese caso una tendría la razón de molestarse, «No fue mi culpa». Solo que así no funciona el matrimonio.

Luego de ese enojo por hambre y que sguramente el no se da cuenta, viene el orgullo de «Él se tiene que dar cuenta» y él se tiene que discukpar y notar que estoy mal.

Y así se sigue armando la bola de nieve.

Es difícil y más de una vez es negarse a una misma para ser más fuerte.

Lo bueno es que una dándose cuenta tiene más ganas de ir para arriba y no caer!

Hola Pia… muy lindo el post, es genial volver a leerte. Tus consejos ayudan de mucho. Te cuento que yo crecí en un ambiente donde no se controlaba el enojo, y realmente me jalaba mucho a ser tambien así. Pensaba que mostrandome molesta las personas dejarian de hacer lo que me molestaba.
ERROR grave. Recuedo que en mi vida he tenido algunos amigos que me han ayudado a superar eso, y sobretodo la pieza clave fue mi esposo quien me ha enseñado que no sirve de nada estar enojados por cosas pequeñas y sobretodo por días.
Realmente es un reto dificil controlar nuestros impulsos, pero es una tarea que da grandes satisfacciones y tranquilidad. De vez en cuando recaigo, y de verdad muero de verguenza por cosas tan insignificantes.
Pero la lucha continua y soy feliz con los cambios que he logrado en mi vida con tan solo controlar mi enojo.
Un beso y continua escribiendonos

María Pía Moreno Vásquez
25 enero, 2020 1:58 PM

Muy feliz de regresar a escribirles, Karina!

Es entendible que hayas crecido en ese ambiente. Como decía en un comentario anterior, hemos sido criadas para la competencia, para la profesión, para el trabajo. Lo que está muy bien, pero la formación en la voluntad, como personas y en casa se ha dado por sentada. Como que llegaría sola.

Y nos damos cuenta de esto ya de adultas y sí, sentimos verguenza de no ser capaces de domarnos.

Siento que tienes genuinas ganas de mejorar y eso es el primer paso. El siguiente es no desanimar, estar vigilante y mejorar todos los días desde lo más chiquito.

Gracias por regresar con estos post que alimentan tanto Pía ✨
Siento que según lo que escribes he mejorado mucho en mí actitud frente a problemas o situaciones incómodas con mi esposo. Porque antes hasta ni yo misma me aguantaba.
Cuando leí tu post sobre servir, se aclararon varias cosas en mí, me analicé y corte esas ramas, para crecer 😁 definitivamente van de la mano.
Un abrazo y muchas felicidades por Lucas ❤️

María Pía Moreno Vásquez
25 enero, 2020 2:00 PM

Te felicito, Lucero!
Sigue así todos los días!!

Eso de no aguantarnos ni a nosotras mismas debería ser solo en la adolescencia cuando, justamente como su nombre dice, adolescemos de criterio, rumbo, personalidad. Ya de adultas es vivir siendo inmaduras.

Un abrazo!

Excelente articulo, me ha gustado mucho y me parece súper necesario…gracias Pia!

María Pía Moreno Vásquez
25 enero, 2020 2:00 PM

Muy feliz que así sea, Pamela!

Me alegró la noche sólo encontrarte en mi buzón Pia!
Es un tema duro… que debemos trabajar desde solteras para que al transcurrir el noviazgo, el compromiso y el matrimonio se nos haga más fácil.
Comienzo por contarte que al iniciar mi proceso de conversión noté que la ira me controlaba, hacía de mi una persona diferente a la de siempre y comencé a trabajar en ello… tan bien había controlado ciertas situaciones que incluso llegué a pensar que todo estaba arreglado.
Ahora de novia, me doy cuenta que siempre llegarán situaciones nuevas que debemos aprender a sobrellevar y soportar, y es ahí donde de nuestro interior debemos escuchar esa voz que nos habla siempre y prestarle atención! NUESTRA CONCIENCIA… esa que nos dice cuando algo estamos haciendo mal y en lo que nos hemos equivocado.
Comunicar con AMOR el sentimiento que nos genera esa situación hará que nuestra relación mejore en un 1000%.
Luego de eso todo irá mejorando exponencialmente: porque el amor todo lo puede!

Saludos 💕

María Pía Moreno Vásquez
25 enero, 2020 2:03 PM

Qué lindo saber que alegré un poquito tu noche!
Así es, la vida conforme vamos avanzando en ella, nos presenta nuevos desafíos. Ahora estás de novia, luego serás esposa y luego madre. Cada fase se va volviendo más difícil, es como que cada fase te quiere pulir más, podar más para que des mejores frutos.

Siempre vigilante y con ganas de mejorar! Si te caes a levantare!

Valeria Delgadillo
24 enero, 2020 4:36 AM

María Pía que bonito tema! Y que útil en toda relación, con la familia, los amigos, etc etc
Muchas gracias por comentar algo tan importante

María Pía Moreno Vásquez
27 enero, 2020 5:41 PM

Así es, querida Valeria!
Este tema, si bien es tocado enfocado al matrimonio, muy bien lo podemos extrapolar para diferentes relaciones. Y es más: mientras más nos disponemos a practicarlo en nuestro entorno, más nos vamos a ir preparando para el matrimonio. No es una belleza?

Un abrazo, muy feliz que te haya gustado este artículo!

Hola Pia!
No tienes idea de cuan útil me ha resultado tu post. Te cuento que tengo una pequeña mayor que tu Lucas por 2 dias, María Fe (asi se llama mi tercer pedacito de cielo) es del 26- dic.
Permíteme contarte que al leerte he reconocido muchas fallas en mí, y he tomado nota de muchos de tus tips para hacer un serio propósito de enmienda. Y es que durante el embarazo tuve tab fuerte el sindrome de nesting (querer tener todo limpio y ordenado) quemuchas veces senti irapor tan solo ver una casaca de mi esposo en el mueble (increíble no?).
Gracias a Dios,mi esposo tiene una paciencia de ángel, y supo comprenderme,pero eso no significa que mi comportamiento fue el adecuado y gracias a tu post,lo tengo clarisimo.
Gracias por ser y estar! Dios y la Virgen te guarden 😘

María Pía Moreno Vásquez
27 enero, 2020 5:44 PM

Por unas horas pensamos que Lucas nacería el 26.12! Tuvimos que esperar un par de días más 🙂

Qué bueno que hayas hecho el diagnóstico, Mavi. Hubieras podido usarlo de excusa y ahora la excusa de estar en Puerperio, pero la verdad, es que hay ocasiones en que una sí se deja llevar y pone cero de su parte.
Qué buen esposo tienes! Hácelo saber siempre!

Muchas gracias Pía por tus artículos.
No me había puesto a pensar que con otras personas “ por no tener confianza” no reaccionarías nunca así.. y es tan cierto … por esa confianza al final maltratamos al ser más amado? .. vale la pena? Pido a Dios que me brinde siempre paciencia para vencer mi inmadurez.. siento que cada día doy un paso más …
Gracias por los consejos. Gracias a Dios que me trajo a tu blog. Por favor continúa hablando de estos temas tan importantes.
Que tengas una maravilloso fin de semana

María Pía Moreno Vásquez
27 enero, 2020 5:39 PM

Algo tan simple como resuena tanto, no?
Por no reflexionarlo, usamos la confianza de forma equivocada y nos vamos dejando llevar por un camino que, en algunos casos, no hay vuelta atrás.
Ánimo, que ahora que te has dado cuenta es para hacer un esfuerzo diario y constante. Si te equivocas, pides perdón y te propones no caer nuevamente.

Un abrazo!

Cecilia Leiva
24 enero, 2020 11:13 AM

Muy buen artículo María Pía! Los enojos incluso por cosas insignificantes van separando poco a poco los corazones de los esposos. Coincido con que es importante el dominio de uno mismo para no lastimar a la persona que más amamos. Luego que ha pasado la tormenta, se puede dialogar para que no queden grietas entre los dos. También veo importante la sencillez y humildad para reconocer los errores que hemos cometido y perdir perdón con sinceridad. No buscar «querer ganar la batalla» sino unirnos cada vez más para hacernos más felices. Un abrazo!

María Pía Moreno Vásquez
27 enero, 2020 5:47 PM

Así es, querida Cecilia!
Por eso los enojos son tan peligrosos, porque se disfrazan de cosas insignificantes. Ahí ven su puerta de entrada y poco a poco van escalando. Es un virus asolapado que sabe muy bien su misión de separar a los matrimonios.

Contenerse, pensar con cariño en la situación que pasó y luego, con prudencia y paciencia exponer el caso si es necesario porque, algo que aprendí es que también es bueno guardar en algunas veces.

Gracias por tu comentario!

Janitza Barco
24 enero, 2020 12:40 PM

Muchas Gracias Pía! Con tan solo leerte siento paz, en 2 semanas será nuestra boda y estoy con los nervios a mil. Estoy decidida a darlo todo por mi matrimonio, a domarme y controlarme todos los días. Un abrazo.

María Pía Moreno Vásquez
27 enero, 2020 5:48 PM

Felicitaciones por la boda!!!
Me ENCANTA, que así sea y se multiplique tu propósito: dálo todo, entrégate que el amor todo lo soporta, todo lo perdona, todo lo puede.
Te mando un abrazote!

Un post súper necesario porque es algo muy pero muy común en el matrimonio y sí, como dices es como ir llenando un vaso que se puede rebalsar y hacer mucho daño. Tengo 2 consejos en mente: el primero me lo dio mi mami el día de mi boda: cuéntense todo, lo que te gusta sí, pero también lo que NO te gusta, así parezca bobo. Conversen todo el tiempo de cómo les gustaría llevar su día a día, pero no se trata de imponer sino de sumar lo tuyo + lo de tu esposo = nuevas costumbres, nueva metodología para hacer las cosas, etc. Y lo acordado, respétenlo.
El segundo consejo, me lo dio mi esposo 😍: Regla # 1 no hablemos enojados, jamás!! Si ves al otro enojado (siempre hay uno más sereno en ese momento) dile “hablamos en otro momento para entender mejor cual es el fastidio y lo mejoramos”
Esos dos consejos nos ayuda bastante, eso sí, cuando pasó el enojo y empezamos a conversar, es importante disculparnos y decimos lo que nos fastidió con respeto pero sin maquillarlo, bien clarito para que se entienda bien cual es el problema y evitar que se repita. Esto es lo que puedo compartir, nos ayuda bastante 😊

María Pía Moreno Vásquez
27 enero, 2020 5:52 PM

Claudia,

Qué excelentes consejos!
Lo de conversarlo va sobretodo para nosotras que tenemos la tendencia -que aunq parezca, no es negativa- de guardar, pero como nadie nos enseñó el poder de guardar, del silencio, lo hacemos mal y hasta creamos resentimientos.
Y sobre las nuevas costumbre, qué maravilla! Muchas veces venimos con hábitos de casa que son «inamovibles» cuando ahora son hora de ser flexibles para la dinámica matrimonial.
Hablar enojados solo alimenta al monstro del enojo, qué sabio consejo!

Muchas gracias por tu comentario, te mando un abrazo!

Hola Pia! Me gustó mucho que te leí 2 veces!
Quería contarte que yo aprendí mucho de la convivencia con mis padres antes de casarme.
La frase que calo mucho respecto a la ira y al enojo fue: Quién se enoja es porque quiere!
Y es verdad que cada uno acepta el enojo y es así como autopermite que la ira lo maneje.
Las discusiones de convivencia con mis hermanos o con mis papás se pasaban rápido y claro con mi enamorado, peleas largas ninguna. Siendo enamorados y novios, no llegamos nunca a vivir juntos, nos daba libertad para solucionar otro día, o dejar el tema de lado, cada uno dormía por su cuenta así que no era tanto el disgusto.

Ahora de casados, es imposible pensar que cada uno vea por su lado, todo lo contrario, sabes que si hay una discusión o momento de ira y no la arreglas, entonces puedes irte a dormir peleado así sea por algo con poca relevancia.

Qué difícil es reconocer que te equivocas o cuando insistes con un mismo tema que puedes agobiar a la persona que quieres. Es un don hablar, pero me doy cuenta que el valor más grande es saber escuchar, y si me quedo con la frase del Papa Francisco, nunca irse a dormir enojados. Si tenemos el tiempo tan corto,porque enojarse? O vivimos el cielo aquí en la tierra con los que tenemos al lado o se nos pasa el tiempo en discusiones vanas.

María Pía Moreno Vásquez
27 enero, 2020 5:56 PM

Gracias por tu comentario, Evelyn!

Es muy cierto, uno se enoja porque quiere. Solo que, ese porque quiere recae en un caracter bien formado, es decir en ser una persona madura, que piensa en el bien mayor que en la batalla inmediata. Y cómo es difícil pensar así!

Y sí, algo tan importante como fuerte el irse a dormir sin estar enojados!

Mariela Salas Millán
25 enero, 2020 2:57 AM

Pia, me encantó el post! Cuanta razón hay en todo, lo leímos juntos mi esposo y yo y después de terminar nos abrazamos y nos prometimos poner de nuestra parte para evitar el enojo. Gracias por tanto 🙌🏻, siempre es un pacer leerte 😘

María Pía Moreno Vásquez
27 enero, 2020 5:57 PM

Qué belleza!!!
Muy feliz que lo hayan leído juntos y sobre todo ese abrazo de recomienzo!
Gracias por publicarlo, Mariela!

Hola María Pía un gusto saludarte, me encanta este tema porque creo que todas hemos pasado por momentos donde la ira y la inmadurez han dañado una que otra relación; con mi novio y futuro esposo llevo 10 años y hemos pasado por muchas etapas, maduramos juntos, hemos aprendido a equilibrar nuestro temperamento, él al ser más tranquilo es paciente y me ayuda a canalizar mi ira. Aprendí que es válido sentir ira pero no por eso tengo el derecho de herir a otros con mis palabras, así que lloró, me quedo en silencio, espero y cuando la ira ha pasado hablo y me desahogo y expongo mis molestias en mejores términos, porque como dice mi mamá no dejes que la ira hable por ti.

Un abrazo.

María Pía Moreno Vásquez
27 enero, 2020 5:58 PM

Así es, querida Andreina!
Uno a veces puede sentirse enojada, pero de ahí a descargar la ira con el otro, sobre todo con nuestro esposo, requiere de control y madurez!
El tema de los temperamentos también es muy importante! Seguramente lo tocaré más adelante.

Un abrazo!

Hola Pía, en verdad te admiro porque yo no me incorporé como tú sino hasta después de que mi bebé cumplió los 40 días, lo presentamos y fue com que sentí la energía de hacer más cosas aparte de cuidarlo.
Me encanta este tema, que delicadeza la del enojo para entrar sutilmente y hacer tanto daño. Yo lo identifiqué en los primeros meses de mi matrimonio y con constancia y oración he logrado disminuirlo drásticamente, no es que sea yo de enojarme seguido, de hecho mi familia me dicen que siempre me ven afable y sin enojarme pero es que la convivencia diaria con la pareja, eso es otra cosa.
En su momento leí el post del servicio, casi lloro, me ayudó muchísimo y se lo compartí a mi esposo.
Te mando un abrazo y me encanta que aparte del post nos escribas en el correo. Por cierto, mi hermoso bebé ya cumplió 4 meses y estoy que ni yo me lo creo. Saludos desde Guatemala.

María Pía Moreno Vásquez
27 enero, 2020 9:23 PM

Querida Karla,

Qué belleza de comentario!
Por favor, no te compares conmigo ni con nadie. Fue tu proceso de puerperio y está bien, es lo normal que estamos con las hormonas loquísimas y con el cuidado de una almita y un cuerpecito tan frágil que nos tiene como abrigo, alimento, protección. Estoy segura que estás dándolo todo por tu familia!

Sí, la convivencia diaria es realmente otra cosa. No te digo que ya no sentirás más enojo, sino que los vas a domar muy bien. Es un camino en el que tú, yo y muchas mujeres estamos juntas comprometidas.

Qué alegría que el artículo de servir al esposo te haya llegado derechito al corazón! Yo de vez en cuando lo releo, es importante tenerlo fresquito todos los días.

Te mando un abrazote hasta Guatemala!

Gracias por los consejos Pía. Ahora al leer tu artículo, me he dado cuenta que tengo que trabajar en mi paciencia y él también. Discusiones por cosas absurdas que con paciencia en vez de enojo todo sería diferente.

María Pía Moreno Vásquez
27 enero, 2020 9:25 PM

Lo máximo, querida Súann!
Un genuino arrepentimiento y hasta sana verguenza, son necesarios para que nazca una convicción fuerte de no querer tropezar más con la misma piedra.

Te mando un abrazo y fuerza que estamos juntas en esto!

Excelente articulo amiga, me encanto como lo explicaste. Es tan necesario madurar y poner el ego a un lado para q la ira no nos gane. Sigue escribiendo amia, Diosito te esta usando para que reflexionemos y seamos mejores en nuestros matrimonios ❤️Beijo!

María Pía Moreno Vásquez
29 enero, 2020 1:44 PM

Gracias amia!!! Best amiga ever.
Tengo unas ganas enormes de ayudar a recuperar la importancia del matrimonio.
Seguiré siendo instrumento hasta cuando Dios así lo quiera!

Hola Pia! Q gusto poder disfrutar de estos post 💕 que enriquecedor es leerte siempre. He leído dos veces el post y me pasé por los comentarios tb y sabes, recuerdo q en casa siempre vi a mi mamá enojada. Mi mamá era la d carácter fuerte siempre y ella siempre me decía q no debía quedarme callada. Que debía ser siempre “ contestalona” y a lo largo de mi vida y de mi carrera me vi en la necesidad (o tal vez me dejé llevar ) de ser siempre quien se enojaba, quien siempre tenía el mal carácter y ahora con mi novio cuánto me ha costado controlarme. Siempre tengo en mente mi devir algo q lastime, que hiera o q insulte pero aveces no siemlre el enojo se manifiesta de estas maneras. Una vez leí un libro (no recuerdo el nombre ) donde decía que ante una situación que te genere enojo esperes 10 segundos para decir algo. Desde ahí empecé a aplicarlo y de veras que me ayudó’ en otro libro (el efecto compuesto ) leí que aveces le damos más importancia a los grandes problemas, pero no nos damos cuenta que los pequeños problemas tb afectan. Nos contaban la historia de un matrimonio que pasaba por momentos difíciles e incluso uno de ellos había pensando en el divorcio. Él mismo decidió darse un tiempo de plazo para analizar la situación (x ejm un mes, exactamente ese día sería cumpleaños de su esposa )y durante esos días iría escribiendo una lista de todas las pequeñas cosas que él ama de ella. Al final del mes, el esposo le regaló esa lista a la esposa y además se dio cuenta que las cosas buenas (aunq sean pequeñas ) eran más grandes que las cosas malas! Recuerdo que hice ese ejercicio con mi novio y se lindo regalé tb para que él recuerde lo valioso que es para mi en cada pequeña cosa. Tu post me ha hecho recordar esto y tal vez vuelva a hacerlo 😊 gracias Pia

María Pía Moreno Vásquez
31 enero, 2020 5:01 PM

Que comentario mas enriquecedor, Nathaly!
Gracias por compartir como era en tu hogar y que aprendiste see comportamiento de forma natural, auq esto segura que te dabas cuenta que ese no era el camino.

Imagine que Es el caso de muchas que pasen por aqui.

Y si, Es muy cierto lo que dices que no solo low grandes enojos, sino los pequenos, esos son los que están mas en contacto con el dia a dia y que si no aprendemos a domar imaginate cuando estemos frente a situaciones realmente desafiantes en el matrimonio.

Te mando un abrazo y gracias por tu comentario!

Hola Maria Pía. Primeramente agradecerte mucho por este tipo de contenido no sabes cuanta ayuda me da sobre todo cuando uno de mis principales objetivos es enriquecer mi matrimonio ya y poder ser felices con mi esposo. Recién llevo 4 meses de casada y la verdad es que amo a mi esposo como no tienes idea, pero tengo que confesar que algunas ocasiones soy una de esas personas que tiende a enojarse por pequeñeses (por ejemplo yo soy muy organizada casi obsesiva compulsiva y el es super relajado y le cuesta ser ordenado, entonces ya me entenderás que algunos problemillas parten de ahí, jajaja) y entiendo que en ocasiones algunas palabras que dije o algún gesto que mostre en ese momento de impulso no hizo feliz a mi esposo y eso me parte el corazón. Porque yo se que tengo a un hombre maravilloso a mi lado, solo que nose porque en ese momento no lo recuerdo. Pero sabes he tomado la siguiente iniciativa, que es recordar el servicio a tu esposo y como lo hago, al igual que tu puse nuestros votos en nuestra mesita de noche. Todos los días lo leo y doy mi mejor esfuerzo para no olvidarlos durante el día y así me motive a dar lo mejor de mi para él. Gracias por todo estos consejos Pía.

María Pía Moreno Vásquez
31 enero, 2020 4:56 PM

Es asi como nos sentimos cuando herimos a nuestro esposo hasta con un pequeno enojo «con el corazon partido».
Que una situacion no sustituya al hombre completo por el que te enamoraste. Es dificil. Hace falta madurez, perseverancia y negarse a una misma por el bien mayor.

Estamos juntas en eats caminata de madurar y cuidar el matrimonio!

Melanie Beatriz Torres de García
30 enero, 2020 3:26 PM

Hola María Pía! Me parece super atinado tocar este tipo de comentarios, y muy interesante lo que acabo de leer, si bien es cierto muchas pasamos por este tipo de situaciones, y si esto se vuelve parte de tu vida es un poco difícil pero no imposible cambiarlo, a mi me ayudo mucho la oración rezar mucho, y tener claro que mi matrimonio es para siempre y como dices tú servir al esposo.
No digo que no me pase a veces pero es una lucha constante diaria de dominarnos y no dejar que nuestros impulsos nos dominen, gracias por este post que es de mucho provecho y saber que hay más personas que saben el verdadero valor del matrimonio.
Que Dios te siga inspirando para que sigas ayudando a más personas.

María Pía Moreno Vásquez
31 enero, 2020 4:51 PM

Que lindo comentario, Melania!
Eso mismo, es una lucha diario contra nosotras mismas de escoger el bien mayor vs caer en lo que es facil.
Te mando un abrazo!

Luisa Arista
30 enero, 2020 3:35 PM

Pía tienes toda la razón. Yo soy hija única y solía ser engreída y querer tener la razón en todo, sin embargo, conocer a mi esposo fue algo que equilibró mi comportamiento, creo firmemente que es el amor y la vocación que nos hace entender y comprender que el matrimonio no es una competencia sino una unión de tolerancia mutua.
He aprendido bastante y sigo tratando q sea casa día mejor.

Me ha costado (y me sigue costando) por ejemplo que sea ordenado y por ello a veces me gana la ira…hasta el momento puedo decir que está tratando tambien de mejorar.
Beso y cariños para Lucas

María Pía Moreno Vásquez
31 enero, 2020 4:49 PM

Que linda, Luisa!
Asi es, el matrimonio Es una vocacion hermosa para la cual debemos prepararnos y trabajar a diario.
Vas a ver como poco a poco no caer en mini enojos y enojos va ir fandom buenos frutos en su visa matrimonial.

Un abrazo!

Pía, qué buen tema has tocado! ✨

Efectivamente, puede parecer hasta incómodo que te digan «sin reparos» que eres inmadura al estar sobredimensionando determinada acción de tu pareja y darle con la ira a full..
Lo tengo clarísimo, pero en verdad es un tema que me toca mucho personalmente.
Cuando se quiere, se puede y de hecho el comprometerte, medir los avances es importante!👍

Te mando un abrazote y qué lindo escribes!!! 😊

María Pía Moreno Vásquez
31 enero, 2020 4:47 PM

Eso mismo, Cristina!
Y sea es la posture de una mujer que con humildad ha escuchado y gusto su error.
Perseverancia que vas a ver como, poco a poco, negandote a ti misma vas a ver buenos frutos a tu alteredor.

Hola Maria Pía 🥺
Que increíble leerte y que increíble que pueda con este post lograr verme de fuera y querer trabajar en madurar para que el enojo no sea un estado natural en mi, porque fuera de fastidiar a mi entorno es una insatisfacción personal enojarme por simplezas que no merecen nisiquiera un minuto de enojo.
Un besito y bendiciones 🥰

María Pía Moreno Vásquez
31 enero, 2020 4:45 PM

Que Bueno que te haya solidified vet slug is puntos en los que tienes y puedes mejorar ya mismo, Querido Lucia!
Ser una «enojos hunter» no nos llev as ningun lado. Perseverancia que vas a ver como, poco a poco, vas a powder ir negandote a ti misma y no caer en enojos tontos.

Un abrazo!

Muy buen, post!!! Gracias Pía!!!

María Pía Moreno Vásquez
31 enero, 2020 4:38 PM

Me alegra que te haya gustado, Erika!

Cómo me gustaría haber leído este post antes. Estoy separada de mi esposo desde hace dos semanas. Discutimos porque al llegar de trabajar, no había nada de cenar. Me moleste porque supuse que él tenía que pensar que venía con hambre. Me enojé, dije cosas que no debí, el reaccionó ya hora estamos separados. Incluso el me confesó que no está seguro en seguir con el matrimonio por mi carácter. Cómo me arrepiento. No sé que hacer.

María Pía Moreno Vásquez
5 febrero, 2020 12:51 PM

Querida Joanna,

Qué bueno que nos encontramos con este artículo!
Ya pasó, has identificado el problema y te has dado cuenta de tu error. No importa si tu tenías razón esta vez o más veces, llámalo, queden en verse y pídele perdón.
Dile que te diste cuenta que esa reacción estuvo fuera de lugar y que vas a hacer lo mejor para mejorar.

Y de ahora en adelante, ánimo y perseverancia!

Vamos, lucha por tu matrimonio que cuando la tormenta se forma uno no abandona el barco, sino que lo protege y se queda en el.

Luego me cuentas cómo les fue. En mis oraciones por su matrimonio!

Hola Pía, muy bueno el post, primero agradecerte porque aunque aveces aunque olvidamos como el enojo ingresa de manera de frecuente y sin darnos cuenta estamos en problemas que quisiéramos haber evitado. Gracias por el ejercicio del auto análisis, me sirvió mucho

María Pía Moreno Vásquez
5 febrero, 2020 12:59 PM

Muy feliz que te haya sido útil, Teresa!

Pía bienvenida!!!
Que buen temam es verdad a veces somos inmaduros. Particularmente estoy aprendiendo a reconocer mis errores. Estoy en camino a mejorar. Es que la verdad el matrimonio es un largo camino que felizmente se camina denla mano de nuestro ser amado. Ambos aprendemos y estamos mejorando. Reconocidos que tonterias nos hacian enojar y que risa nos dio. Lo bueno es que nos dimos cuenta y estamos madurando. P.d.: bendiciones para tu familia. Besos a Lucas.

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